Uso de los conectores pragmáticos en la lengua española.

  1. Como reformulador que cambia de tema:
    A. Pues sí, hija… eso me dijo…
    B. Bueno, vamos a tomarnos el café, que se está enfriando con tanta charla
  2. Por cierto se utiliza frecuentemente como marca de reanudación; suele
    emplearse cuando lo que se va a decir tiene alguna relación con lo que ha dicho
    nuestro interlocutor anteriormente
    A. Mi hermana cada día está más delgada.
    B. Por cierto el otro día la vi con su nuevo novio. Y es verdad que la vi
    más delgada.
  3. Como marca de cierre tenemos bueno y en fin.
    A. En fin, ¿Qué le vamos a hacer? Así es la vida.
    B. Bueno, pues nada, hasta mañana.
  4. Habría que precisar, que el valor de estos elementos se ve condicionado la
    mayoría de las veces por su naturaleza prosódica y por el lugar que ocupan en la
    frase. Así, bueno tiene valor de cierre cuando se pronuncia con una entonación
    fuertemente descendente4. Y que indican la conclusión de la conversación cuando
    se sitúan como introductor al final de ésta:
    Bueno, ya nos veremos, adiós.
  5. Actúa como indicador de progresión cuando aparece dentro de la intervención del hablante:
    – Espérame a las seis y media, bueno, mejor a las siete.
    Como marcas que controlan el contacto comunicativo tenemos:
    Para llamar la atención del interlocutor tenemos varias posibilidades, una de las más utilizadas es: ¿sabes?, dentro del cual vamos a establecer dos tipos:
    a) Se utiliza para llamar la atención de nuestro interlocutor sobre algo
    ocurrido o que ocurrirá próximamente. En este caso, ¿sabes? se puede
    encontrar tanto al principio como en medio del enunciado:
  6. ¿Sabes! El otro día me encontré con mi ex.
    – El mes que viene, ¿sabes! Me voy a Italia.
    b) En posición final manifiesta desacuerdo y exige que el interlocutor
    cambie su actuación. Puede representar una protesta, una orden, una
    recriminación, una advertencia, etc.
    – Como sigas así te vas a caer, ¿sabes! (Advertencia).
    Este mismo valor lo tiene ¿entiendes! También en su posición final:
    – No vuelvas a hacer eso, ¿entiendes? (Advertencia).
    Para reafirmar razonamientos o hechos posibles que en el momento en
    que se produce el enunciado son reales y evidentes, se utiliza ¿ves!:
    (A un niño que se ha caído su madre le dice:)
    – ¿ves? Te lo dije, (evidencia).
    También podemos llamar la atención de nuestro interlocutor con: oye en
    posición inicial:
    Oye, ¿A qué hora sale el tren?
    En el interior de una conversación se utiliza para cambiar de tema:
    (Dos amigas pasean por una calle)
    – Necesito un vestido nuevo para ir a la inauguración, oye vamos a entrar
    aquí.
    Todos estos conectores, por tanto, pueden ayudar a que se dé la comunicación
    entre un hablante de español nativo y un estudiante de español como
    segunda lengua. No están aquí todos los que se pueden encontrar, hay muchos
    más, ya que incluso pueden variar según las características diatópicas, entre
    otras, de los hispanohablantes. Pero al menos constituyen un pequeño pero selecto
    corpus en el que basarse para introducir a nuestros alumnos en el marco de
    la conversación coloquial.
    El material que consideramos imprescindible para reflejar esto sería el
    audiovisual, ya que aportaría al alumno el contexto necesario para captar el
    sentido de la conversación.
    Por otra parte, un estudio muy interesante sería la aplicación a la enseñanza
    del español como segunda lengua de los conectores, llamados por A. Briz,
    argumentativos. Ambos serían un instrumento útil para completar el estudio de
    la lengua española para alumnos extranjeros.
    Nuestro objetivo ha sido, por tanto, resaltar la importancia de incluir en la
    enseñanza algunos aspectos pragmáticos y conversacionales de interés práctico,
    sobre todo de aquellos marcadores que estructuran la conversación. Con ello
    queremos hacer hincapié en la importancia de acercar al alumno a la realidad y
    originalidad de nuestra lengua, con lo que daríamos un paso más en el largo
    camino que es aprender a comunicarse en otro idioma.